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"El
arquitecto loco":
Giovanni Battista Piranesi, la
heterotopía y el viaje
MANFREDO TAFURIDel libro La
Esfera y el Laberinto (Ed.
Gustavo Gili, Barcelona 1984)
¡Oh! doloroso deber
de la libertad
eternamente renovada revolución
del conocimiento, en que se
justifica
la rebelión del absoluto contra
el absoluto, la rebelión de la
vida
contra la razón, -se justifica
una razón que,
en apariencia infiel a sí misma,
desencadena el absoluto de lo
irracional
contra el absoluto de lo
racional; se justifica porque
aquí tenemos
la suprema garantía de que las
fuerzas irracionales
desencadenadas
habrán de conjugarse de nuevo en
un nuevo sistema de valores.
Hemann Broch, Los sonámbulos
En la primera
edición de las Carceri,
Piranesi incluye una lámina
la IX, levemente modificada
en las impresiones posteriores-
totalmente anómala, en relación
con las composiciones de
invención que siguen. Un enorme
ojo ovalado, cortado por los
márgenes superiores de la hoja,
revela al observador el habitual
repertorio de pasarelas y de
herméticas máquinas de tortura,
en tanto que la artificiosidad
del organismo queda acentuada por
el montaje del ojo en perspectiva
sobre una ambigua estructura de
muros, en la que un portal
central inclinado está
flanqueado por arcos laterales, a
través de los cuales se
entrevén una escalinata y una
construcción baja, aparentemente
imbricada en el portal central.
A primera vista, el
cuadro parece representar una
ampliación polémica del típico
artificio barroco del telescopio
prospectivo, encuadrado por una
estructura ovalada: pensamos en
los "ojos" de
Borromini, abiertos en el
pórtico del Palazzo Carpegna y
en la cripta Falconieri en San
Giovanni dei Fiorentini, y
también en los paisajes pintados
en cuadros y telas ovaladas y en
los temas cosmológicos
relacionados desde el siglo XVI
con la reflexión de los espejos
convexos. Observando con mayor
detalle el grabado, nos damos
cuenta de que lo real de las
vigas, escaleras y pasarelas
suspendidas en el aire, no
solamente se proyecta más acá
del primer plano del ojo, sino
que atraviesa una segunda
estructura ovalada que emerge del
habitual difuminado de la imagen,
en las espiras de humo y en la
profundidad del espacio. Y esto
no es todo. El corte en diagonal
de la sombre sobre la estructura
que sirve de base, y la misma
aparición de la horca en primer
plano ausente en la primera
edición del grabado- advierten
que lo que parecía
"exterior" en realidad
es "interior"; ahora
nos damos cuenta que incluso el
observador está inmerso en la
estructura formada por los
grandes óvalos dispuestos en
serie.
La lámina que
estamos considerando puede
tomarse como clave de lectura,
bajo diversos aspectos, de la
serie entera de las Carceri.
En ella, los dos polos de la
búsqueda de Piranesi la
evocación de una estructuralidad
primigenia, vinculada a la
celebración de la Lex Romana,
de la idea de justicia y la
desarticulación de las
estructuras evocadas- se
presentan sin ninguna pretensión
didascálica o narrativa,
reducidas al choque de formas
inéditas.
Ulya Vogt-Gôknil
tiene el mérito de haber
planteado una lectura de las Carceri
de Piranesi, evitando
cuidadosamente las habituales
interpretaciones de naturaleza
literaria. En especial, sus
restituciones en perspectiva son
reveladoras del método de
composición seguido por
Piranesi; sus organismos
complejos resultan originados por
planimetrías en las que domina
únicamente la casualidad de los
episodios, el entrecruzado
carente de leyes de
superestructura, el apartamiento
de las leyes de perspectiva;
hasta el punto que parecen reales
unas sucesiones inexistentes
de estructuras. Lo cual contrasta
claramente con la continua
alusión, presente en todas las
estructuras imaginarias de
Piranesi, a la austeridad y a la
organicidad de la arquitectura
etrusca y romana. Así pues, por
un lado tenemos desarticulaciones
de organismos y por otro, unas
referencias a precedentes
históricos altamente
estructurados. Las
contradicciones de Piranesi
empiezan a mostrarse en toda su
complejidad. Ulya Vogt-Gôknil ve
en las Carceri una
potencial liberación de la
forma: nosotros diríamos mejor
de la sujeción a la forma. La
apertura indefinida de espacios,
montados unos sobre otros, su
multiplicación, su metamorfosis,
su desarticulación, superan
polémicamente las fuentes de las
Carceri mismas. La
"escena angular", las
invenciones escenográficas de
Juvarra, de Bibiena, de
Valeriani, incluso la Carceri
d`Amadis de Marot tan
frecuentemente citadas como
precedentes directos o indirectos
de las Carceri-, valen en
realidad, para Piranesi, como
textos de referencia para iniciar
con ellos una polémica
despiadada.
May Sekler ha
continuado la lectura formal de
las Carceri, observando en
ellas una desintegración
constante de las estructuras que,
a pesar de todo, tiene una
función precisa. Precisamente
esta desintegración induce al
espectador a recomponer
trabajosamente las distorsiones
espaciales, a reunir los
fragmentos de un puzzle que al
final se revela como insoluble.
Pero se podría decir también
que el espectador de las Carceri
se ve obligado, más que
invitado, a participar en el
proceso de reconstrucción mental
propuesto por Piranesi. La misma
Sekler define acertadamente como
"incómoda" la
posición reservada por el
grabador al observador de sus
imágenes, en relación con el
ángulo del espacio representado.
Aquí nos interesa
más bien partir de esta
fragmentación hermética del ordo
arquitectónico, para constatar
las premisas teóricas y para
individualizar las perspectivas
que plantea a la cultura europea,
hacia la mitad del siglo XVIII.
Lo que se ha de
explicar sobre todo es que aquel
fraccionamiento, distorsión,
multiplicación, descomposición,
no son más que una crítica
sistemática del concepto de
lugar, realizada con
instrumentos de la comunicación
visual. Ya ha sido observado que,
desde las composiciones en
perspectivas de la Prima Parte
di architetture e prospettive
(1743), Piranesi presenta
organismos que fingen tener una
centralidad, sin alcanzarla. En
la lámina X de esta colección,
el patio elíptico, que parece
constituir el foco del organismo,
se revela en la restitución
planimétrica como inserto
deliberadamente en espiral en el continuum
de las columnas, en tanto que en
el "templo antiguo inventado
y dibujado a la manera de
aquellos que se fabricaban en
honor de la diosa Vesta", el
círculo perimetral del Panteón
envolvente, la dirección de la
escalinata y las columnas
corintias resultan deslizados y
dislocados sobre aros
independientes.
Se podría objetar
que estas distorsiones de
perspectivas son frecuentes en la
tradición de la escenografía
barroca tardía. Pero los
grabados de Piranesi no son un
mero capricho escenográfico,
sino una crítica sistemática
del concepto de
"centro", y ello
queda demostrado en la Pianta
di ampio e magnifico Collegio,
incluida en la edición de 1750
de Opere varie di architettura.
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