Autorretrato
de un adolescente
NAHUEL LEVINTON

“Cuanto más sabés quien
sos, menos te molesta
todo”. Es una frase de película, literalmente
hablando. No me acuerdo de cuál pero salió hace poco.
Es increíble cómo una falta de sueño o un error de
cálculos pueden echarte a perder la mañana, la tarde o
el día entero. Pero más allá de errores humanos, lo
que nos saca de quicio al final, es no saber hacia
donde vamos, o peor, de donde venimos. A veces es
bueno cambiar de aire, en esos momentos en los cuales
uno se cansa de escucharse a uno mismo, es bueno
cambiar de canal.
¿Qué pasa cuando no hay ningún canal para ver? Siempre
se pueden empezar cosas nuevas, un deporte, una
actividad, distracciones, pero al final, si uno no se
identifica con lo que hace todo lo ve más negro que
blanco. Uno puede llegar a envidiar hasta a su gato,
por el simple hecho de que, superficialmente y visto
desde afuera, un gato doméstico tiene todo lo que
quiere y cuando quiere. Pero el pobre animal no se
merece un aplauso, sino que la persona que lo envidia
se merece un puntapié en los tobillos. Vamos, no es
cuestión de "quién tiene una vida mas emocionante",
pero la competencia tampoco es mala, sirve como
motivación para encontrarse a uno mismo, en fin, hay
miles de caminos para llegar al centro del equilibrio,
y quizá a partir de ese punto, podamos tener días
menos nublados, lluvias menos intensas, libros menos
pesados. Seas nadador profesional, artista de cine,
cantante de Pop latino o asistente financiero, el
estar cómodo con lo que sos
no alcanza, siempre hay que buscar mejorar; al final,
uno se da cuenta que siempre hay algo por hacer, por
lograr, eso para mí es ser uno mismo, y en ese camino
de superación cada día uno puede conocerse más, y eso
es bueno. Porque cuanto más sabés
quien sos, menos te
molesta todo.