La muerte
como continuidad: algunos elementos para
la comprensión del desarrollo de la
llamada guerra guaranítica
NORBERTO
LEVINTON
El 4 de octubre de 1754 a
las 9 de la mañana el Cacique Paracatú,
del pueblo de Nuestra Señora de los
Reyes de Yapeyú, ordenó a sus indios
cargar contra el ejército español.
Sería el primer enfrentamiento de una
vergonzosa guerra que enfrentaría a la
coalición de las coronas de España y
Portugal contra los guaraníes
evangelizados por los misioneros
jesuítas.
El Gobernador Andonaegui ya
era un hombre grande y enfermo; la
primera campaña contra los pueblos
rebeldes al Tratado de Permuta (7 pueblos
a cambio de la ciudadela de Colonia del
Sacramento) había sido un viaje penoso.
Mandaría al oficial Tomás Hilson -con
400 hombres- a luchar con las huestes del
Cacique. Los indios estaban formados en
una hondonada. Eran 300 aproximadamente;
tenían un cañón que estaba oculto en
una ramada, 3 bocas de fuego y el resto
eran diferentes armas blancas como
lanzas, flechas y espadas.
¿Qué sucedió en el
combate del río Daimán? Las
estadísticas expresan que quedaron 230
indígenas muertos y 72 prisioneros; de
los españoles un capitán de milicias
muerto y 27 soldados heridos. Un saldo
tan escasamente balanceado podría
adjudicarse a una diferencia en el poder
de fuego o a una práctica errónea del
arte militar. Sin embargo los indios eran
veteranos de innumerables combates.
Habían peleado contra otros grupos
indígenas; también con piratas
franceses, fuerzas regulares portuguesas
y gauderios. Pudiera sugerirse que
siempre tuvieron como supremos jefes de
sus fuerzas a hermanos coadjutores o a
experimentados sacerdotes de la
Compañía de Jesús. Sin embargo el
gentío de cada pueblo por proporción
numérica había respondido básicamente
a las indicaciones de sus propios
hermanos indígenas; como en la batalla
del Mbororé. Ñenguirú y Cabacambí
habrían sido algunos de los destacados
Caciques que fueron seguidos
ordenadamente. Por eso nuestra hipótesis
considera la actitud de Paracatú y sus
hombres ante la lucha como una conducta
relacionada con la pervivencia de
conceptos filosóficos previos a la
evangelización. Parecería que la
conservación de la propia vida adoptó
una figura diferente a la aprendida en el
seno del cristianismo. De alguna manera
es posible cuestionarse si la pregunta
por la muerte entre los indios tomó a
partir de la batalla un sentido diferente
del enseñado por los sacerdotes. El
principal fundamento que nos permite
hablar del tema es el análisis de cartas
escritas por los indios. Una serie que
fue encontrada por los españoles luego
del combate; tenían alrededor de un mes
y medio a dos meses de escritas.
"
Cacique Don
Rafael Paracatú: Dios os guíe mi
hermano menor
" La carta,
luego de un breve mensaje, es firmada
"
quien más te ama. Miguel
Xavier Arayú pobre como tú
" Lamentablemente
no poseemos un padrón que podría darnos
datos exactos; Paracatú pareciera contar
con menos edad que su interlocutor. Era
un procedimiento normal entre los grupos
prontos a enfrentar al enemigo el elegir
como jefes a los jóvenes, presuntamente
menos temerosos en los hechos
sangrientos. El Cacique jefe guerrero
habría sido reconocido como
líder-héroe; una figura mitológica, al
mismo tiempo sería visualizado como uno
más del pueblo.
Dios aparece eligiéndolo
como su mediador; Paracatú estaba
planeando ejecutar sus acciones como un
bien para la humanidad, la comunidad
yapeyuana. Al convertirse en héroe
encarnaría la esperanza de que un día,
más temprano o más tarde, redimiría a
sus hermanos trayéndoles la felicidad.
"
y después de esta vida
tengamos cumplido gozo delante de Dios
para siempre y que esto sea así en el
nombre de Dios
nosotros unos pobres como tú
Cipriano Haiera y Miguel Xavier Arayú
tus queridos te escriben
"
El líder-héroe civilizador
traería la salvación y la seguridad a
la comunidad libertándola de peligros y
dificultades. "
y que andeis
sólo en el amor de Dios Jesucristo nos
manda por su amor y nosotros por el
nuestro y esto has de tener siempre ante
los ojos y has de pedir a la Virgen
Santísima nos dé toda felicidad y
pidamos también a las santas almas que
estan delante de Dios que pidan para
nosotros fortaleza y que nos cuíde esto
te escribimos para que en nombre de Dios
lo leas
" (6 de agosto de
1754)
Paracatú concitaría a la
comunidad a seguirlo
"
quedamos
muy agradecidos todos vuestros hijos de
haber oído tus palabras que nos hicistes
saber las de Dios y es así que Dios
Nuestro Señor nos manda por su amor y
nosotros por nuestro amor nos mandamos y
eso es lo que tú nos has cumplido Dios
Nuestro Señor quiere que así nos tengan
en la tierra a nosotros sus
criaturas
"
Aquí aparece otro elemento
que acerca a los yapeyuanos a una fuerte
ligazón con su cultura tradicional. El
tema decisivo es la palabra. Los antiguos
guaraníes, los evangelizados y los
contemporáneos son llevados por la
palabra y parafraseando a Chamorro, al
mismo tiempo llevarán la palabra
consigo.
"
.la palabra
caminaba con ellos de una tierra cansada,
yvy mara, para una tierra nueva, yvy
pora." Ellos son llevados por la
palabra y, al mismo tiempo, llevaban la
palabra consigo en sus migraciones.
"
sólo por
decirte que Dios te guíe te escribo en
nombre de Dios yo tu hermano mayor Don
Nicolás Anduriyé sólo Dios el que hace
todas las cosas según su voluntad para
el que no hay cosa dificultosa por eso yo
como que he de morir quisiera que para
que todas nuestras cosas se encaminen
bien se tuviese por objeto lo bueno por
cuya razón has de andar siempre en el
amor santo de Dios Jesucristo con mucha
humildad y fortaleza obedeció a su Padre
y aún viéndose vilipendiado de sus
enemigos siempre los amó y por eso
amarás a Dios y a tus prójimos y con
eso serás digno de ser amado haciendo
hermano mío a imitación de Dios todas
las cosas de este mundo se han de acabar
pero las de la otra vida han de ser
eternas; platícales bien a nuestros
hijos por amor de Dios y por nuestro amor
que de esa suerte tendrá Dios a bien
todas tus cosas aquí en la tierra te
dará Dios felicidad y mucho más
después que salgas de esta vida
cuidarás que tus hijos cumplan la
voluntad de Dios que nosotros los que
estamos en el pueblo celamos mucho lo
mismo quiera su divina majestad y
nuestros santos Reyes que en toda nuestra
vida andemos según la palabra de
Dios
(
)
y así lo quiere
Dios de tierra fuímos y tierra
volveremos al ser acabados los días de
nuestra vida
(
)
Dios nos
ha de mirar y cuidar si hubiera alguna
novedad
tu hermano mayor Don Nicolás
Anduriyé que te ama te escribe
En este último texto se
puede detectar la permanencia de la
llamada concepción arcaica o sacralizada
de las antiguas culturas. Aparece una
idea esencial; la diferencia entre la
vida y la muerte no se interpreta como
una discontinuidad. Uno de los
condicionantes fundamentales de esta
creencia pareciera ser el hecho de
superar la vida y la muerte por medio del
logro de la virtud. Ésto es integrado
por la condición de héroe y por la
portación de la palabra. Al respecto
dicen los Mbyá que los que llevaban una
vida virtuosa y entonaban regularmente
los cantos sagrados alcanzaban el estado
de aguyjé (perfección humana) y
pasaban a la tierra sin mal sin requerir
de su muerte física. Este mismo
planteo lo destaca Chamorro entre los kaiová
cuando transcribe de los Pai Lauro y
Dolicia "
solamente el rezo nos
puede salvar
" . Se detecta una
idea similar a la de la última carta
transcripta: "
nosotros que
creemos en Jesús seremos levantados por
el primer viento y nuestro espíritu irá
para arriba y sólo nuestro cadaver,
sólo nuestra casa será tirada al mar.
Así terminará este mundo y la tierra
estará lista para ser recreada
nuevamente
"
Dolicia habla de
"
.la llama del bien
donde viven los que alcanzaron la
perfección
"
Bartolomé menciona una
frase de los contemporáneos avá-katú-eté
"
se fue en vida sin
morir
"
De esta manera podríamos afirmar que el
sistema de ideas indígena, que relaciona
lo expresado por los indios de Paracatú
en el siglo XVIII y los actuales,
pareciera excluir los binomios
cielo-tierra y cuerpo-alma substituídos
por la búsqueda de la perfección. Por
eso un himno de los muertos de los Mby
´a establece de esta forma el concepto
de continuidad: "
después de
hundirse el espacio y amanezca una nueva
era yo he de hacer que circule la palabra
nuevamente por los huesos de quienes
portaron la vara-insignia [jefes como el
héroe-civilizador Paracatú] y haré que
vuelvan a encarnarse las
almas
"
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