El
enemigo interno
GÉRMENES DEL DESQUICIO
El Vicepresidente de la República, el
Dr. Marcos Paz, refiere al Presidente Mitre los actos
de rebelión de la montonera del caudillo Felipe
Varela, en la provincia de Salta, y su juicio sobre
el mismo ( fragmento de las correspondencias del 18
de setiembre de1867)
Buenos
Aires, setiembre 18 de 1867
Excelentísimo
Señor Presidente, Brigadier General Don Bartolomé
Mitre.
Mi
estimado amigo
Después
de la primera noticia que le he transmitido acerca de
los sucesos ocurridos en Salta, a consecuencia de la
agresión del montonero Varela no he recibido
posteriores avisos que me permitieran valorar en toda
su extensión el mal producido, que no es poco, desde
que es indudable que el gobernador Ovejero abandonó
la provincia a la montonera, dirigiéndose hacia
Tucumán en busca de auxilios y protección.
Lo
que más me contraría es la dificultad que toco al
presente para ordenar el regreso a ese ejército de
alguna parte de la fuerza que de él se desprendió
para sofocar la rebelión en Cuyo. Las justas
exigencias de usted a este respecto me colocan en la
situación más embarazosa. Por una parte querría
satisfacerlas sin mirar atrás; pero por otra
reflexiono que si el mal toma cuerpo, debilitando los
elelmentos con que cuenta el Gobierno Nacional para
sofocar el incendio de Salta, que no sé si ha
alcanzado también a Jujuy, como lo supongo, los
montoneros pueden colocarnos en serios conflictos; y
que entonces resulte un mal mayor el habernos
desprendido de tales fuerzas.
Usted
conoce mi juicio sobre la actualidad del país. Hay
en él gérmenes poderosos de desquicio, que si se
desarrollan por entero no sé adónde podrían
conducirnos. La debilidad e impotencia de los
Gobiernos en la mayor parte de las provincias es
asombrosa, mientras que los malos instrumentos de las
masas se revelan a la aparición de cualquier malvado
que los invita al desorden y a la revuelta. Es
prudente, pues, cuando menos, aguardar a ver más
claro en los sucesos de Salta, y las primeras
operaciones de Taboada, sobre los montoneros para
resolver acerca del regreso de las fuerzas
pertenecientes a ese ejército. Creo que usted
estará conforme con esto, por más urgente que sea
la necesidad que siente usted de esas fuerzas para la
realización de sus planes contra el enemigo.
Por
lo demás se ha provisto ya a Taboada, como a los
Gobernadores de Salta, y aun de Jujuy, del armamento
y municiones que pueden necesitar para batir y vencer
a Varela; y hoy mismo ha quedado despachado como
comisionado nacional el Doctor Don Uladislao Frías,
que marcha a las provincias del Norte, con cien mil
pesos bolivianos para hacer frente a los gastos que
de nuevo nos demanda la extinción de las montoneras.
(...)
Sin
más por ahora, me complazco en repetirme, como
siempre, su afmo. amigo y S.S. - Marcoz Paz.