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FILOSOFÍA
Karl Marx y su obra en el
Siglo XX
La
incidencia de su traducción para el mundo contemporáneo
MARTA
ROJANO SIMÓN
Desde los albores de la
Humanidad, el ser humano se ha caracterizado por su continua
necesidad de expandirse geográficamente, al mismo tiempo que por
un anhelo de expandir sus conocimientos y transmitir sus
costumbres y tradiciones a sus descendientes.
El ser humano nunca se hubiera
separado del resto de las especies sin la cualidad de poder
pensar y expresar el fruto de sus ideas mediante el lenguaje de
la misma manera que se hubiera extinguido de no haber tenido la
capacidad de desplazarse por todo el mundo. Así, cada vez que
llegaba a un nuevo territorio, cargado de bienes con los que
llevar a cabo el trueque o deseoso de unirse en matrimonio a una
mujer local para entroncarse con una tribu lejana, se encontraba
con el mismo problema: la barrera lingüística, quizá más difícil
de superar y lesiva para sus intereses que las distancias
geográficas, la violencia de la naturaleza o la de otros seres
humanos.
Así pues, podemos decir que la
necesidad de hacerse entender con otras personas y grupos
humanos que se entendían en una lengua diferente a la propia no
es más reciente que la necesidad de conocer nuevos territorios.
De este modo, no nos resulta del todo descabellado afirmar que
sin traducciones, muy rudimentarias primero (casi exclusivamente
gestuales y extralingüísticas) y cada vez más sofisticadas
(hasta llegar a convertirse en una disciplina científica tan
rica y compleja como es la moderna ciencia traductológica y a la
que rendimos homenaje hoy aquí todos nosotros), la civilización
humana nunca se habría llegado a consolidar.
En el presente trabajo me
propongo examinar las relaciones de la traducción con la
historia. Debido a lo extenso de la cuestión, me centraré en uno
de los filósofos clave de la historia reciente: Karl Marx y, más
concretamente, en sus traducciones a la lengua castellana.
Los estudios de traducción se
convierten en una disciplina científica en una época
relativamente reciente pues es a partir de los años 80 cuando
comienza a impartirse en universidades e institutos científicos.
La disciplina tiene unos objetivos, métodos y fundamentos
teóricos distintos a otras ciencias; pero camina de la mano de
disciplinas consolidadas como la lingüística, la historia, la
antropología y la psicología, entre otras.
García Yebra, especialista en
teoría traductológica, nos habla de un notable aumento de la
traducción en España, tanto científica como literaria a partir
de los años 80 en ingles, francés, alemán e italiano
respectivamente. La importancia de la traducción para el
enriquecimiento de la cultura reside en la propia elaboración de
la misma, pues el traductor contribuye a facilitar la
comprensión del texto original que tiene el lector y a favorecer
la expresión del mismo para facilitar la comprensión del mismo.
La traducción produce también un
enriquecimiento de la propia lengua pues hace necesario que el
traductor domine dos o mas idiomas y este hecho aporta una nueva
visión más ampliado desde otro prisma del idioma de origen.
Para la historia la traducción es
importante por dos motivos principalmente: la aparición de
textos traducidos a distintos idiomas facilita la difusión de su
lectura y amplía el conocimientos y la cultura de los países. De
igual modo, las traducciones a lo largo del tiempo no quedan
exentas al contexto sociocultural que le rodea, de manera que
podemos entender las traducciones como una más de las
herramientas de la historia necesarias para documentar un
periodo histórico. De igual modo, si atendemos a los postulados
teóricos que plantean que la traducción pasa inevitablemente por
la comprensión por parte del traductor de los conceptos de texto
de origen y no sólo se dedica a transcribir las formaciones
léxicas y los constructos lingüísticos, obtenemos que cada una
de las traducciones de un mismo texto original son un nuevo
documento también original en sí mismo, pues ya no es el autor
sólo el que plasma sus ideas sino que resulta una mezcolanza
entre estas y las del traductor, que aporta ahora su propia
interpretación de los conceptos del mismo. Así, la
multiplicación de un mismo documento, pues, supone una nueva
ventaja para el estudio historiográfico ya que nos basamos en
los documentos de una cultura para conocerla en profundidad.
Karl Marx es, sin duda unos de los
filósofos del siglo XIX que más influencia ha tenido tanto para
la formación de postulados teóricos de otras ciencias como para
la construcción de la propia historia. El desarrollo de toda una
corriente filosófica que se ha mantenido hasta el día de hoy y
que se aplica a la mayor parte de las ciencia sociales y del
ámbito de las humanidades, nos da una idea de la importancia del
filosofo alemán. Su teoría de la sociedad, la tesis inscrita en
la teoría del materialismo histórico y el profundo estudio que
realiza del sistema capitalista, que realiza con el objetivo de
buscar una alterativa a la situación económica y social del
siglo XIX, resultan de vital importancia para conocer las
tendencias filosóficas que han acontecido con posterioridad que
han tenido que conocerla para postularse a favor o para llevar a
cabo una crítica al marxismo .
El materialismo histórico es el
fundamento de los textos de carácter histórico del corpus de
Karl Marx en los que desarrolla un exhaustivo análisis teórico y
político de las realidades sociales de determinados periodos
históricos. La influencia de los postulados de Marx en la base
teórica de la historia no tiene tanto que ver con su aceptación,
pues encuentra entre sus detractores el avance más notable, pero
se postula como uno de los primeros pensadores que desarrolla un
enfoque metodológico para abarcar el estudio de la historia como
un todo capaz de explicar el proceso de evolución humana. Así
pues, como afirma el propio autor en su obra La conciencia
alemana, la concepción materialista de la historia se revela
contra la creencia de que “las ideas, los pensamientos, los
conceptos producen, determinan y dominan al hombre, sus
condiciones naturales y su vida real” (1953: 26) y muy al
contrario afirma que “no es la conciencia la que domina al
hombre, sino que es el hombre el que domina la conciencia”
(1953: 37).
La influencia de Marx para la
historia no reside, pues, en la aceptación de sus postulados por
parte de la comunidad científica, pues los estudios posteriores
han dejado clara la ineficacia de sus conclusiones, sino que se
encuentra en la forma de afrontar y concebir el devenir de la
historia como profundos procesos humanos de corte social y
político. A este respecto la escuela inaugurada por el filosofo
no ha hecho nada más que crecer complementando y enriqueciendo
los postulados de Marx.
El corpus de Karl Marx contienen
unas cincuenta obras entre discursos, debates, artículos periodísticos
y monografías en solitario y en conjunto. Entre sus
composiciones más relevantes destacan los mundialmente conocidos
El Capital en 3 volúmenes de los cuales Marx sólo publicó
el primero en 1867 y el Manifiesto Comunista que se
publica como discurso en la reunión inaugural de la Liga de los
Comunistas en 1848.
Pero no son estas las únicas
publicaciones referenciales del autor. Nos encontramos también
con obras como La sagrada familia, publicada en
colaboración con Friedrich Engels en el año 1845, Los
manuscritos de economía y filosofía que se publican en el
año 1844 al igual que La miseria de la Filosofía en
respuesta crítica a La filosofía de la miseria de Proudhon.
La cuestión judía en 1843 es la primera publicación del
autor. De igual modo, los ensayos como18 Brumario de Luis
Bonaparte que se publica en 1852, son vitales para
comprender la filosofía marxista. Son también importantes los
artículos que Marx publica entre los años 1854 y 1857 acerca de
la situación en China, España e Irlanda.
Como parte de su obra,
resultan relevantes los ensayos en los que reflexiona sobre la
Guerra Civil en Francia publicados en 1871 y el discurso
pronunciado en 1875 donde se reflexiona acerca de Las
observaciones al programa de Gotha (nuevo partido unificado
de Alemania). Cabe señalar también las tardías Teorías sobre
la plusvalía, iniciadas por Marx en 1833 y publicadas de
manera póstuma por su fiel amigo Friedrich Engels en 1895.
Otra de sus obras que debemos
mencionar es la Ideología alemana escrita en colaboración
en Engels entre 1845 y 1846, que ve retrasada su publicación
hasta después de la muerte de Marx. En estas obras se postulan
las principales ideas del materialismo histórico como teoría
metodológica para entender la historia de la humanidad. Cabe
mencionar la publicación del volumen 1 de los Anales
Franco-alemanes publicados en el año 1844, El discurso
sobre el libre cambio pronunciado en 1848, la Critica a
la economía política publicada en el año 1858 y La teoría
económica publicada en 1876.
Una exploración en el catálogo de
la Biblioteca Nacional Española nos arroja 500 traducciones de
las obras de Karl Marx recogidas en España entre los años
1886-2010. Las obras más traducidas son el Manifiesto
comunista y El capital con mucha diferencia. Le
siguen en cantidad los numerosos artículos periodísticos
centrados en distintas temáticas sociales, políticas y de
carácter antropológico. Las traducciones de las charlas, debates
y discursos pronunciados por el filosofo alemán tienen numerosas
publicaciones en nuestro país. De igual modo encontramos un
amplio abanico de obras de compilación, misceláneas y
antologías. El 18 Brumario de Luis Bonaparte, La
critica de la economía política, Los manuscritos de
economía y filosofía y La miseria de la filosofía
reciben la misma atención de los traductores. Por el contrario,
los artículos de Marx sobre España tienen solo una docena de
traducciones, así como traducción de La Guerra civil en
Francia, Las observaciones al programa de Gotha y
la Teoría económica que tiene tan sólo tres traducciones
menos que las anteriores.
Entre una y tres traducciones al español tienen El discurso
del librecambio, La cuestión judía, el volumen 1 de
los Anales Franco-Alemanes, los artículos acerca de la
cuestión China e Irlandesa, Las teorías de la plusvalía,
cartas a amigos, mentores y colegas, artículos biográficos,
La ideología alemana, La sagrada familia, la
traducción del discurso de la Comuna de Paris de 1871 y
la conclusión a la crítica de la
filosofía del derecho de Hegel.
Como nota marginal hemos
encontrado una traducción de la tesis de Marx sobre Las
diferencias entre las filosofías de Demócrito y Epicuro del
año1973, la novela El escorpión y Félix de 1971 y de una
pequeña colección de poemas dedicados a su esposa que fecha en
el año 1991.
Como hemos podido apreciar, todo
el corpus resulta interesante, sin embargo debido a una cuestión
de tiempo, en esta ocasión nos centraremos en las obras del
filosofo que tienen un mayor numero de traducciones al español.
El Manifiesto Comunista
se traduce por primera vez en 1886, encontramos traducciones en
los años 1904, 1906, 1919, 1927 y dos traducciones más en años
indefinidos antes de 1930. Encontramos cinco ediciones
traducidas en los año 30 y una en los años 31, 32, 35 y 38,
saltando hasta el año 73 donde aparece una proliferación de las
traducciones durante las siguientes tres décadas llegando a
encontrar 4 y cinco traducciones editadas en algunos de estos
años. Podemos ver, pues, que durante la época franquista se
corta la afluencia de traducciones.
Las traducciones de la obra
periodística es la segunda en importancia cuantitativa. La
primera edición data de 1929 y continúan llegando traducciones a
nuestro país hasta 1938. Resulta significativa la nueva
aparición de traducciones a partir de 1966 con un flujo regular
hasta final del siglo XX. Las ediciones que aparecen en nuestro
país en este segundo periodo provienen de editoriales ubicadas
en la capital argentina por lo que cabe afirmar que las buenas
relaciones de España y este país, sumado al periodo aperturista
del franquismo, permitió que comenzaran a circular tímidamente
las traducciones de los artículos hasta la caída de la
dictadura.
El Capital
ve su primera traducción al español en el año 1898 y aparecen
nuevas traducciones en 1922 y a lo largo de años previos a 1930.
La difusión de El Capital en nuestro país sufre una
trayectoria parecida a la obra periodística: en 1935 se corta la
afluencia de traducciones y reaparecen a partir de 1965 para
continuar hasta final del siglo XX. Podemos decir, pues, que los
ejemplares que aparecen durante la ultima década del franquismo
se encontraban en manos particulares o en las famosas
trastiendas de librerías subversivas que más tarde donaron las
obras a la Biblioteca Nacional .
Por otro lado, la traducción de
los discursos, charlas y debates de Marx al español se publica
por primera vez en el año 1906. A partir de 1930 y hasta 1935
continúan llegando traducciones a España con relativa asiduidad.
En 1956 encontramos una traducción que si bien esta editada en
Latinoamérica es interesante porque aparece en nuestro país
cuando la represión franquista es más dura. A igual que los
casos anteriores la reaparición de las traducciones data de 1968
y continua hasta final de siglo.
Otras obras de las que aparecen
traducciones son La Guerra Civil en Francia, Los
Manuscritos de economía y filosofía, La miseria de la
filosofía, La critica a la economía política y el 18
Brumario de Luis Bonaparte y sufren aproximadamente la misma
evolución que las obras anteriores. Desde la época de la
restauración hasta los albores de la guerra civil española la
publicación de traducciones en España del autor alemán sucede
con relativa asiduidad y se paraliza durante la dictadura
franquista hasta la mitad de la década de los 60 e inicios de los
años 70 cuando aparecen tímidos intentos de publicación de
traducciones del filosofo alemán. Sin embargo, es a partir de
1975 y hasta finales de siglo XX, coincidiendo con el nacimiento
de la democracia en España, cuando las obras de Marx en español
reciben la mayor difusión.
Una leve diferencia surge en la
publicación de las antologías del autor, pues aparecen en España
por primera vez en 1955 para no volver a publicarse hasta 1977
con frecuencia hasta final del siglo XX.
Los artículos de Marx sobre la
trayectoria política y social en España merecen una mención
aparte dada la temática. Estos aparecen por primera vez en 1929
y encontramos solo una edición traducida en el año 1943 y otra
en 1960. A partir de 1970 y hasta 1998 encontramos sólo cuatro
ediciones traducidas al español. Esto evidencia la falta de
interés que tienen estos textos incluso tras la caída de la
dictadura y la incorporación la democracia.
En definitiva, las traducciones
al español del corpus marxista, recogidas en la Biblioteca
Nacional que fueron editados durante los años previos y
posteriores a la dictadura franquista provienen de editoriales
asentadas en España: Madrid, Salamanca, Granada y Bilbao entre
algunas de las ciudades que más traducciones editan. Sin
embargo, las traducciones editadas durante los años 60 hasta el
75, a pesar de ser el periodo aperturista y en declive de la
dictadura, motivo por el cual podemos encontrarlas con un
relativo índice de abundancia, nos llegan a nuestro país desde
editoriales latinoamericanas, en especial de Argentina y Cuba.
Cabe pensar que estas ediciones pasaban a las manos particulares
directamente del país de origen o se comercializaban en España
en librerías concretas que se arriesgaban a tener las obras en
sus almacenes so pena de cárcel. Como hemos visto anteriormente
existen escasas traducciones que aparecen en nuestro país en las
décadas de los años 40 y 50 cuando la dictadura se encontraba
fuerte y la represión y la censura eran más acusadas. En este
caso las tres ediciones que encontramos provienen de La Habana
El Manifiesto Comunista de 1943, de Argentina Los
Artículos sobre España de 1956 y de la capital rusa una
antología del año 1955.
Durante los últimos años el
interés por las obras del filósofo alemán no ha decaído y
continúan publicándose traducciones con frecuencia. Como prueba
de este interés cabe señalar que han comenzado a publicarse
varias ediciones bilingües en catalán y en gallego en el año
2005 y en Euskera en el año 2010.
BIBLIOGRAFÍA
HOBSBAWN,
E. “Marx y la Historia” Cuadernos Políticos 48, pp 73-81.
México: 1986.
MARX, K. La ideología alemana.
Fondo de Cultura Económica: México, 1953.
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Manuscritos De Economía Y Filosofía. Madrid: Alianza, 2001.
--------------.
El 18 Brumario De Luis Bonaparte. Biblioteca De La Historia.
Madrid: Alba Libros, 2005.
MARX, K. y ENGELS, F. . El
Manifiesto Comunista. Barcelona: sol 90, 2009.
MUÑOZ, J. Marx.
Antología. Grandes Pensadores. Barcelona: Península, 2002.
YEBRA, V. Traducción: Historia y
Teoria. Gredos: Madrid, 1994.
--------------.
En torno a la traducción. Gredos: Madrid, 1989.
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MARTA ROJANO SIMÓN es Licenciada en
Historia por la Universidad de Córdoba (España), donde también
ha finalizado el Máster Universitario de “Gestión del
Patrimonio desde el Municipio” que le permite comenzar con su
tesis doctoral. Es autora de los libros Manual de Historia
Antigua y La Prehistoria en Internet: Recursos Multimedia
para la docencia e Investigación y de diversos artículos de
investigación aparecidos en diversas revistas (entre los que
caben destacar “La
muerte de la Historia con la explosión del capitalismo”
publicado en la revista Tales de la Universidad
Complutense de Madrid.
Y “El
Risk como elemento de innovación metodológica: recursos
didácticos para el aula” publicado en la revista Novedades
Educativas de Buenos Aires.
Asimismo, ha dictado conferencias en diversos Congresos
Internacionales, tanto en España como en el extranjero.
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