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/ ¿Existe la libertad? / Dossier / Informe sobre Cárceles (2º Entrega) / Año V N° 7 / Invierno-Primavera 2005
     


Penitenciaría Nacional.
Locutorio a la hora de visitas.
Foto: 1925 (AGN)

Nota Relacionada:
Cultura, Educación y Derechos Humanos en las Cárceles

 

GRUPO DE ESTUDIOS SOBRE EDUCACIÓN EN CÁRCELES (GESEC)
Aproximación al perfil del educador
de escuelas con sede en cárceles
Prof. Francisco Scarfó

Introducción

"No se puede jugar con la ley de la conservación de la violencia: toda la violencia se paga y, por ejemplo, la violencia estructural ejercida por los mercados financieros, en forma de despidos, pérdida de seguridad, etc., se ve equiparada más tarde o más temprano, en forma de suicidios, crimen y delincuencia, adicción a las drogas, alcoholismo... Un sinnúmero de pequeños y grandes actos de violencia cotidiana..."
Pierre Bourdieu

La globalización ha generado dispares fenómenos a su paso. Ha detonado un incierto "efecto dominó" en los cambios sociales de todos los rincones del planeta. En los países desarrollados, la balcanización cultural, le permite a un ciudadano tipo, en pocas horas, ver un programa frívolo de TV, participar de una protesta organizada por Green Peace y, a media tarde, volar en un charter para un reestreno de "Rigoletto" en un sofisticado teatro europeo. Al otro lado del océano, en la misma jornada, dos chicos del barrio Don Orione, consumen una interminable cantidad de cocaína sintética, beben varias cajas de vino, consiguen rápidamente algunas armas de fuego e inician un raid que congelaría la sangre en las venas de Quentin Tarantino.

Si bien la metáfora puede ser grotesca – y un tanto barroca – trata de reflejar un componente vital de las comunidades educativas que se generan en las escuelas que trabajan detrás de los muros.

Los cambios convulsivos han generado una legión de jóvenes excluidos que marchan inexorablemente hacia las ya superpobladas cárceles. La ausencia - e indiferencia calculada - del Estado frente a esta variable social de crecimiento geométrico, ensambló un artefacto explosivo que todavía no mostró su faceta más peligrosa: ante la mirada distraída de los responsables de instrumentar políticas de contención, las estadísticas de hoy, destruyen – aún más – el futuro del pueblo argentino.

La frase que encabeza esta introducción – utilizada por el investigador social argentino Javier Auyero en el prólogo del libro de Loïc Wacquant "Los Parias Urbanos" – describe la posición ideológica inicial del educador de adultos.

Es posible crear una nueva pedagogía social partiendo de la reconstrucción de la experiencia, pero sustentada por la sólida conciencia de estar trabajando con el material humano más frágil y paradójicamente peligroso de la compleja trama social argentina.

La institución educativa detrás de los muros

Existe una tendencia general a simplificar algunos fenómenos sociales complejos con el objeto de explicar rápidamente – de modo "fast food" – hechos que tienen importancia estratégica en el desarrollo de las sociedades contemporáneas. De esta manera, para el común de la gente, un educador de adultos es un maestro que trabaja con personas de más de 16 años. Por transición, un docente que desarrolla tareas dentro de una unidad penitenciaria bonaerense, es un maestro de adultos que trabaja con personas que están presas. Esta ligereza desnaturaliza la interpretación de los hechos y le resta enfoque científico al análisis de un modelo singular.

La enmarañada trama de pautas que componen la cultura alternativa que impera en las instituciones totales es el componente característico de las escuelas de adultos dentro de las cárceles bonaerenses.

Como definición esencial de nuestra matrícula, debemos subrayar que, si el alumno estandarizado de la escuela de adultos es el producto del desgranamiento y la exclusión permanentes, aquel que es parte de las poblaciones carcelarias bonaerenses ha traspasado los límites de todo lo conjeturable: es el paradigma viviente de la inserción en nada.

El perfil del alumno interno ( o del interno alumno, ya que esta dialéctica fluctúa permanentemente) ha sido ampliamente desarrollada en los P.E.I. de las instituciones del distrito. Con ligeras variaciones, existen grandes coincidencias en las definiciones de todas las comunidades educativas.

En el momento de replantear el estudio de la estructura de nuestras comunidades educativas, será necesario volver a analizar con detenimiento dos integrantes que, directa o indirectamente, interactúan con la institución educativa sobre el alumno interno: el Servicio Penitenciario de la Pcia. de Bs.As. y el Poder Judicial bonaerense.

En medio de la peor crisis de la historia, la cárcel, que constituye una realidad "indeseable" de la sociedad – una variante de "cloaca" donde se arrojan los que fueron demasiado lejos -, representa una frontera remota e inimaginable de penurias para aquellos que no viven su degradación cotidiana.

La escuela dentro de la institución total

El funcionamiento de una escuela dentro de una unidad penitenciaria supone considerar una situación que puede caracterizarse como "fuera de lo común" con relación al funcionamiento de una escuela en otros ámbitos más "estandarizados" de la sociedad.

Dadas las características del tipo de institución que constituye una unidad carcelaria, y de la situación social de los sujetos que habitan la misma, se torna imprescindible el análisis y la comprensión de este medio en el que actúa la escuela con el fin de establecer una estrategia educativa que contemple la complejidad de la institución.

Rompiendo con la clasificación tradicional de las instituciones tipificadas como "abiertas" o "cerradas" trataremos de referirnos a los establecimientos penitenciarios como "instituciones totales", categoría sociológica desarrollada por Irving Goffman. Este enfoque responde y apunta al modo de vida que se desarrolla en el interior de este tipo de instituciones. Es este modus vivendi el que afecta el funcionamiento de la institución escolar presente en su interior.

Una Institución Total puede definirse como un lugar de residencia y trabajo, donde un gran número de individuos, en igual situación, aislados de la sociedad por un período de tiempo, comparten su encierro en una rutina diaria, administrada formalmente.

Siguiendo lo dicho por Goffman, "toda institución absorbe parte del tiempo y del interés de sus miembros y les proporciona, en cierto modo, un mundo propio, tiene, en síntesis, tendencias absorbentes..." "La tendencia absorbente o totalizadora está simbolizada por todos los obstáculos que se oponen a su interacción social con el exterior y al éxodo de sus miembros, y suelen adquirir forma material: puertas cerradas, muros, rejas, etc."

La bibliografía que describe lo que podría llamarse "la sociedad carcelaria es amplia y coincide en expresar la existencia en ésta de códigos, pautas y reglas propias. A partir de esto es dable suponer que el encierro en instituciones totales produce efectos en la convivencia diaria y en las concepciones de los sujetos respecto a la "realidad" y a su propia situación. Estos efectos se proyectan asimismo en el ámbito del establecimiento educativo, influyendo en la vida cotidiana del mismo.

Cada escuela desarrolla sus actividades en el entorno de una comunidad, que puede tener mayor o menor participación en las mismas. En el caso de un establecimiento educativo que funciona dentro de una unidad penitenciaria, su comunidad está definida por los muros perimetrales de dicha unidad. Es en las características de esta comunidad, en lo que la misma significa para el entorno social mayor que las contiene, y en las relaciones entre la cárcel y escuela, donde debe estar apoyada la estrategia educativa y los objetivos a cumplir por el plantel docente.

Descripción de la Institución Total

Referido a los internos

1-Régimen de vida:

  • Impuesto
  • Involucra una sanción legal
  • Encierro
  • Aislamiento
  • Hacinamiento
  • Códigos propios de la cultura alternativa de la cárcel
  • Permanentemente vigilados

2- Genera pérdidas de diferente tipo:

  • Pérdida de la familia (Se redefine la relación familiar)
  • Pérdida de la concepción de su ubicación en el tejido social
  • Imposibilidad de participar en cuestiones cívicas
  • Pérdida del contacto con el "mundo de extramuro" (Por ej.: desconocimiento del signo monetario vigente, información pública de actualidad, etc.
  • Pérdida de la privacidad, lo que le genera conflictos de distinta índole.

La Comunidad Educativa dentro de la institución total

Los participantes que integran estas C.E. podrían diferenciarse, en primera instancia, entre los que tienen participación Directa e Indirecta.

  - Servicio Penitenciario
Participación Directa - Docentes
  - Alumnos
   
  - Familiares del Interno
Influencia Indirecta  
  - Poder Judicial

Características de los miembros de la Comunidad Educativa

Participantes directos

Servicio Penitenciario Bonaerense:

  • Institución con reglas propias
  • Diferente concepción en el enfoque del sujeto (en función de la ya mencionada dialéctica alumno-interno, interno-alumno)
  • Condiciona el funcionamiento de la institución educativa
  • Trabaja sobre la persona las 24 horas del día
  • Prioriza la seguridad

Los alumnos:

  • Adultos con dificultad para construir procesos comunicativos
  • Priorizan excluyentemente el argot, las pautas de la institución total, etc., haciendo difícil la creación de reglas de juego propias dentro de la Comunidad Educativa.
  • Muchas construcciones de la cultura de la marginalidad actúan como barrera para el desarrollo de la autocrítica y la crítica, condiciones indispensables para la creación de potenciales modelos alternativos.

El maestro

Existen numerosos textos que detallan las características esenciales de los docentes que trabajan con adultos. Desde comunidades rurales o urbanas hasta el modelo europeo orientado a la inserción de extranjeros o a la educación permanente... Desde el mítico Paulo Freire hasta Miguel Ángel Estrella se ha profundizado exitosamente en los procesos educativos que involucran a los adultos. Paradójicamente, no existe sino un puñado de trabajos que detallan la labor de docentes dentro de instituciones totales.

Desde 1974 se han dictado en nuestro país especializaciones para desarrollar tareas pedagógicas con grupos de adultos. Sin embargo existe una deuda pendiente con las especificidades de los servicios que funcionan dentro de unidades penitenciarias.

Buscando coincidencias, intentando sistematizar algunos datos empíricos, hemos delineado algunos rasgos esenciales de los docentes que desarrollan sus actividades en cárceles bonaerenses.

Quizás la primera condición sea universal para todos aquellos que realizan tareas pedagógicas: la sensibilidad por los problemas sociales que construyen permanentemente mecanismos de exclusión.

Descartando la necesidad de una formación académica que provea no sólo herramientas didácticas imprescindibles, sino también, instrumentos de análisis psicosocial para generar el profundo conocimiento de la realidad individual, grupal e institucional de sus alumnos: la potencial construcción de una pedagogía social específica le otorgará una estructura de apoyo esencial para el educador de alto riesgo. Esta "plataforma de despegue" le permitirá comprender y aprender las pautas de la cultura alternativa de intramuro: imposible sería intentar operar cambios en una comunidad cuyos códigos son desconocidos.

Es imprescindible "desprejuiciarse", desprendiéndose de la falsa premisa de considerarse el portador de la cultura oficial de la sociedad: este tipo de posturas hegemónicas despierta resistencia infranqueable. Así la incorporación del argot y otros códigos no escritos, la aceptación de la existencia de una escala axiológica supuestamente incomprensible –muchas veces polarizada con los valores socialmente "aceptables" – pueden ser los pilares de la inserción de los educadores. Esto implica que el docente no es el portador de los valores "socialmente deseables", ni siquiera constituye un modelo imaginario a imitar. El maestro de escuelas con sede en cárcel oferta la posibilidad de extender el universo simbólico del alumno; esto posibilitaría – si el alumno así lo decide - una reescritura de su historia de vida, lo que no se reduce a una revisión del pasado, sino a la reformulación de su proyecto de vida.

Una de las cuestiones cotidianas más difíciles radica en la necesidad de convertirse permanentemente en un moderador de alto riesgo con el objeto de desactivar las situaciones de violencia permanentes, típicas de las instituciones cerradas.

En función de comprender profundamente a todos los actores involucrados en las comunidades educativas de las escuelas con sede en unidades penitenciarias deberá construir mecanismos de interacción con los miembros de la institución de seguridad y profundizar sus conocimientos del marco jurídico que rige la vida de intramuro.

Es posible que la sistematización de la experiencia adquirida pueda generar formación docente específica para los que desean ingresar a esta actividad, o para aquellos que deseen perfeccionar la práctica cotidiana.

Para profundizar esta breve introducción se sugiere la lectura de los P.E.I. de las E.G.B.A. del distrito que tienen sede en U.P. bonaerenses. Se sugiere la lectura de ponencias(*) de docentes con vasta experiencia en establecimientos con sede en cárceles, los que ahondan algunos de los temas esbozados y sugieren alternativas de potencial capacitación para los docentes de nuestros servicios.

Hacia una educación social

Según lo anteriormente expuesto, podemos ver que además de la función educativa de la escuela, en cuanto a lo formal, deben tener los establecimientos que funcionan en unidades penitenciarias, un componente que quizás es tan importante como el anterior, que es el de ser "animador sociocultural".

Teniendo en cuenta que los alumnos provienen de medios marginales, en su amplia mayoría, y que han sido excluidos de la sociedad, sus derechos han quedado conculcados y esta situación se ve agravada por la situación de encierro.

Debe recordarse que el encierro no debe funcionar como castigo, o no acentuarse la privación de la libertad con otras situaciones que funcionarían como "castigos".

Desde este punto de vista, la escuela debe funcionar como un centro de animación cultural, ya que los alumnos se encuentran privados de la libertad según la duración de la pena.

En virtud de esto, es un objetivo primordial de la escuela (o debería ser) ofrecer posibilidades de continuidad cultural con el exterior, por lo menos mientras dure el encierro de los alumnos.

Así, los docentes se verían compelidos a cumplir el rol de animadores socioculturales.

Esto conlleva a suponer una carga implícita en la tarea docente y en la función escolar, ya que mientras en las escuelas extra muros este objetivo puede o no cumplirse, creemos que es una función primordial que debe ser cumplida dentro de los establecimientos que funciona en unidades penitenciarias.

Esta carga es la de operar como nexos entre el mundo extramuros y el mundo intramuros, favoreciendo un dialogo que enriquecerá a los alumnos mientras se encuentren detenidos.

Es una dimensión, la del hombre como ser social y cultural, que no debe ser menospreciada ni relegada a un segundo plano. Por ejemplo es el caso de alumnos que jamás han concurrido a la escuela, y que tampoco, por ejemplo, han concurrido a un cine. Y la escuela debe garantizar las herramientas para su alfabetización, y también para su socialización en el aspecto cultural, ya que quizás sea la única oportunidad que tengan esos alumnos de acceder a determinados hechos culturales.

Aceptando esta función, vemos que la tarea docente entonces se ve recargada con un plus laboral para cumplir con este objetivo, ya que habrá que organizar eventos o proyectos alternativos a la tarea normativa de enseñar que posibilitará la realización de dicho objetivo.

Organizar charlas, conferencias, ciclos de cine, puesta de obras de teatro, eventos deportivos dentro de una institución total, significa mayor recarga en la labor cotidiana de los docentes, y también una mayor preparación de los mismos, ya sea al tiempo extra utilizado, los recursos económicos y a la exigencia intelectual en la preparación de tal evento.

Siguiendo esta línea, y de acuerdo al texto de Dicker y Terigi "La formación de maestros y profesores", sugieren que la formación docente debe dar cuenta de la articulación de cuatro componentes fundamentales a) los contenidos de la enseñanza b) las condiciones de su apropiación desde la perspectiva de quién aprende ( en nuestro caso un sujeto adulto y privado de la libertad) c) los criterios para construir estrategias de enseñanza en torno a los contenidos específicos, d) las características de las situaciones especificas en que tendrá lugar la enseñanza, en función de los contextos concretos de actuación en la situación que consideramos.

Por todo esto, la presente selección de contenidos, elaborada por las escuelas que funcionan en unidades penitenciarias (enumerar escuelas) tiene en cuenta los aspectos previamente señalados: el perfil de la población que se atiende, que esta enmarcada dentro de una institución total como es la cárcel, determinando estos aspectos una particularidad en la modalidad de enseñanza, y planteando una función especial de la escuela para cumplimentar el rol de la educación como un derecho de los alumnos (garantizado en la Constitución Nacional y Provincial), pero a su vez con una función adicional, la de ser animadora social de los mismos, para no ver l lesionado el derecho a la educación ya sea por la igualdad de oportunidades o por la equidad en las diferencias, ya que de esto se trata, atender a las diferencias para que la educación impartida sea justa y equitativa.

¿ Por qué la selección de contenidos ?

A partir de la Reforma Educativa y la implementación de la E.G.B. en la Rama Adultos, la ausencia de contenidos específicos, obligó a las Comunidades Educativas de las escuelas con sede en cárceles a realizar una adaptación de los C.B.C. estandarizados a sus necesidades puntuales.

Creemos que esta propuesta se corresponde con la organización de los tres ciclos actualmente vigentes, aunque pensamos que es conveniente insertar el debate de la potencial creación de un cuarto ciclo en función de la rejerarquización del tercer ciclo.

Esta selección, fundamentalmente, tiene en cuenta:

  • Las condiciones de apropiación de los contenidos desde la perspectiva de quién aprende; un sujeto que sufre la doble exclusión del sistema social: ser adulto y privado de la libertad.
  • Las características de las situaciones específicas en que tendrá lugar la enseñanza, en función de los contextos concretos de actuación (en este caso la cárcel como institución total).
  • Debido a los traslados inter o intracarcelarios de alumnos, se auspicia la apropiación continua de los contenidos en cualquier Comunidad Educativa de destino.
  • Constituye un marco de referencia en común para la construcción de estrategias de enseñanza de los docentes, apoyando la estructuración de los P.E.I. y las actividades áulicas.
  • Esta selección de contenidos permite remediar – en parte - la inexistencia de un currículum y la discontinuidad de formación académica específica para docentes que desarrollan tareas en escuelas con sede en cárcel.
  • Auspicia la construcción de pautas de promoción homogeneizadas para las Comunidades Educativas, ya sea para la constitución de ciclos o para promover entre ellos.
  • Facilita a los docentes novatos insertarse con mayor facilidad dentro de estas Comunidades Educativas.
  • Esta selección permite a cada institución, a cada docente, construir con flexibilidad y autonomía su plan áulico, proyectos alternativos, P.E.I. , etc.

Con respecto a los contenidos en sí, se los entiende como "el conjunto de saberes relevantes que integran el proceso de enseñanza" fundamentados en los criterios anteriormente señalados. Dichos criterios sirvieron para sellar el proceso de elaboración, reformulación y selección de los CBC para escuelas con sede en cárceles.

El proceso de selección consistió en enviar a cada EGBA con sede en cárceles los CBC de la EGB común por áreas (EGBA Nº 701: Lengua, EGBA Nº 731: Ciencias Sociales, EGBA Nº 721: Ciencias Naturales, EGBA Nº 746: Matemáticas). Luego cada escuela realizó una primera selección y reformulación.

Después se realizó una reunión que convocó a todos los maestros de las escuelas nombradas más arriba, y se formaron comisiones por ciclo para ajustar los CBC seleccionados. Posteriormente se invitó a la Escuela Nº 706 del distrito de Magdalena en la confección final de este documento.

Las producciones de esas reuniones se presentan aquí como primer borrador, cuya elaboración fue realizada por un grupo de docentes de cada una de las escuelas. De esta manera se pone a consideración de todos los docentes de escuelas cárceles, para su crítica y reelaboración. Para esta actividad se sugiere realizar una jornada de perfeccionamiento con todos los docentes de las EGBA con sede en cárceles del Distrito la Plata.

En referencia a la constitución y caracterización de los CBC no distan de la formulada en el documento elaborado por el Ministerio de Educación de la Nación "Los CBC en la escuela", 1996, destacando las siguientes cuestiones:

-"Los CBC deben estar planteados de forma tal que no cercenen la creatividad; es necesario dejar espacios para la diversidad de orientaciones dentro de un amplio marco de valores compartidos, tales como la vida, la búsqueda de la verdad, la promoción del bien común, la paz, la justicia, la amistad, la tolerancia, la solidaridad, la libertad, el trabajo... "

-Los CBC deben tener significatividad social; apertura; un tratamiento en profundidad más que de extensión; un trabajo integrador y totalizador; actualización desde la perspectiva de los "modos de construir nuevos saberes", más que desde el afán por incluir parvas de nueva información; articulación vertical y horizontal y estar formulados en forma clara y sencilla"

Continuando con el comentario sobre la organización, selección y reformulación de los CBC, se aclara que en el presente listado de contenidos no se realizó una separación estricta entre los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales. Cuestión que podría verse en una futura revisión.

También se aclara que los contenidos de un ciclo presuponen la adquisición de los del ciclo anterior, los cuales continúan siendo trabajados, incluidos en otros contenidos de mayor complejidad.

Creemos indispensable resaltar que los CBC presentados deben ser "operativos ". Es decir, exigibles, útiles, realistas, ajustables, flexibles, participados, y contener el espíritu de que en los procesos de enseñanza y aprendizaje, docente, alumno y contenido son tres elementos que tienen la misma centralidad y que interactuan dialécticamente.

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