VIVIR EN
BUENOS AIRES
El estado de emergencia
Las
villas de emergencia
provocan no sólo la
interrupción de la trama
urbana y de las visuales
barriales, sino también
del tiempo metropolitano.
Es como si frente a
ellas, la ciudad se
precipitara en otra
dimensión, se abismara
frente a un misterio
siempre insondable,
siempre inexpugnable pese
a los cientos de planes
para erradicarlas o para
integrarlas al tejido
social. De alguna forma
las villas configuran
núcleos de resistencia
que se oponen a una
continuidad constituida,
aceptada y normalizada.
Se oponen, voluntaria o
involuntariamente, al
concepto mismo de ciudad
moderna. Es al borde de
ellas, en su perímetro
irregular, donde ésta
pierde todas sus
certezas. A fuerza de
precariedad, dan la
impresión de que son
formas transitorias que
en cualquier momento van
a desaparecer para que la
ciudad se restituya (esto
al margen de que varias
llevan décadas
instaladas en el mismo
lugar). Otro tanto ocurre
con los sin techo
y cirujas que deambulan
por las calles de BA.
Algunos son recientes
expulsados del trabajo
formal; para otros, es un
modo de vida. En
cualquier caso
interrumpen no sólo los
umbrales, parques o
plazas, sino nuestra
propia identidad de
ciudadanos. En los ojos
del deambulante está el
reflejo de lo que no
somos, de lo que no
queremos ser o de lo que,
tal vez, podemos llegar a
ser. Y secretamente,
también, la libertad que
no tenemos. Ambos, tanto
la precariedad edilicia
de los asentamientos así
como la que discurre en
las calles, son formas de
un estado de emergencia
cuyo estudio y
tratamiento se precipitan
a veces en un vacío
donde se mezclan las
acciones estatales y
civiles, la buena
voluntad, la
autogestión, los
intereses creados y la
indiferencia.
El
objetivo del presente
informe es internarse en
ese complejo entramado de
ideas, proyectos y
políticas que giran en
torno a la cuestión
habitacional de los
sectores más
desposeídos de la
sociedad. Escuchar las
voces, muchas veces
encontradas, de los
diferentes actores que
intervienen en ella.
Abrir un espacio de
reflexión sobre qué
significa hoy una villa
de emergencia en la
Capital Federal. Pensar
en esos itinerarios de la
pobreza, por donde
circula una población
cada vez más numerosa,
que unen la calle con los
hoteles, hogares,
subsidios y demás
soluciones de emergencia
solventadas por el Estado
y las organizaciones
civiles. Reflexionar, en
fin, sobre la difícil
empresa de vivir, y de
sobrevivir, en Buenos
Aires.
Este
informe se irá
construyendo con el
correr de los días, por
entregas; su meta será
el propio camino que vaya
trazando.
Redacción
de Contratiempo / Julio
2003
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Revista Contratiempo |
Buenos Aires | Argentina
Directora Zenda Liendivit
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