Comunicación, cultura y sociedad / Medios


 

CINE
Página para una película retractada (*)
(a propósito de Brokeback Mountain, de Ang Lee)
 

Alvaro Costa

Supongo que Brokeback Mountain no es una obra maestra en el sentido estético-formal que tanto interesó a Occidente algunas veces. Ya lo dijo Abelardo Castillo como hablando sobre él: hay grandes escritores sin estilo. Esta frase tiene el mérito de destotalizar. Los críticos de cine remiten al "estilo invisible". Que hay que buscar. "B.M." no realiza innovaciones ni, mucho menos, rupturas. Seguramente, lo haría si se tratara de un western.(1)

Del mismo modo que no lo es The last picture show, esa obra maestra …. Ni se trata del atrevimiento técnico y estético de un Fassbinder con, por ejemplo, su giro de cámara de 360 grados, su mezcla de espectáculo e historia o su abstracción brechtiana. Ni del melodrama operístico de un Visconti en el que la música y el relato compiten a veces a favor de la primera, la cámara se mueve incesantemente (y el raccord con ella); ni de una "fotografía de alto contraste y factura granulosa" a lo Derek Jarman, no. Se trata, incluso, de una narración convencional por la cual el tiempo representado coincide con nuestras ilusiones de lo que debería ser una biografía: de antes... a después. Pero si Fassbinder tuvo que filmar la crueldad de Genet, o Visconti (pensando también en Mahler) las delicadas abstenciones de Thomas Mann; o Jarman a un Marlowe catacrónico, habrá sido porque.... lo decidieron, enhorabuena. Y habrá sido, además, porque era inevitable. Esta palabra, "inevitable", puede tomarse también en el sentido de que era necesario que alguien diga lo que estaba ocurriendo ¿Qué es lo que hace, entonces, que una película idéntica a "B.M." rasgue los límites y permita atisbar en ella una obra maestra? Seguramente no la belleza espléndida de una fotografía y unos paisajes que nos recuerdan, después de todo, que el Director viene de Oriente...... Las fábulas no importaban demasiado por cómo se contaban; o más bien: importaban por si lo que decían nos podía no digo mejorar: interpelar. No es que no había literatura, es que no se la notaba. Porque la unidad de lo contado y el lenguaje todavía no estaba difractada. "B. M." se inscribe en el orden de las fábulas. Pero no vayamos a Propp para entenderla. El ruso ha tenido la inteligencia de desnudar los engranajes, las estructuras profundas, los montajes. Como Chomsky, como Greimas. Pongamos por caso: a un alejamiento le sucede una trasgresión; después, una restauración, etc.... Lo cual no nos hace pagar una entrada de cine. Porque nada nos exime del sabor de la cereza.(2)

Espero que me corrijan si hace falta: o es la primera vez o es una de las pocas veces en que la ternura y lo sublime (3) –dejando atrás incluso el drama didascálico- demuestran en el cine que dos hombres pueden amarse buena, ciegamente. Porque el amor es ciego, hay que sentirlo.**

 

* Aludo, por ej., al crítico de cine, Víctor Bohórquez, quien "es enfático a la hora de referirse a la "derrota" de "Secreto de Montaña", por "Crash" como mejor película en el Oscar." Según él, y no sólo él, sucedió porque "en la Academia -encargada de otorgar el premio- todavía priman prejuicios contra los homosexuales, y en este caso se hicieron notar con "Brokeback Mountain" o "Secreto de Montaña", que a fin de cuentas obtuvo estatuilla para mejor Director. Esto habla bien del "Pulitzer" y del "León de Oro" concedidos. Digo.
**Es que recién después de hablar de ciertas cosas es factible hablar de otras.

(1) El western pertenece a la épica; estas películas, al drama.
(2) Subido al árbol, un hombre come cerezas y, entonces, encuentra, nada menos, un motivo para seguir viviendo (fábula contada por Baghi en la película de Kiarostami).
(3) "Lo sublime es lo que no puede ser concebido sin revelar una facultad del espíritu que excede toda medida de los sentidos": Kant citado por Danto en "El abuso de la belleza".

Volver a Cine


2000-2006 Revista Contratiempo | Buenos Aires | Argentina
Directora Zenda Liendivit

/