| |
Cine / Avatar
Género y crítica

Que se apele al lugar común, a lo que
pertenece de alguna forma a la memoria colectiva (la conquista
de América, las invasiones norteamericanas, la voracidad de las
grandes corporaciones, las ambivalencias de la técnica, el
choque de civilizaciones, etc.) como una forma de economía
comunicacional, no es lo peor que tiene Avatar. Tampoco
ese afán de ser un reparador, con música épica de fondo, de
todos los desquicios de la vida real, pasados, presentes y
futuros. Lo que en principio resulta insoportable es esa
seguidilla de recetas probadas y taquilleras, encadenadas
durante tres horas, que parece corresponderse con el mecanismo
de cortar y copiar que se suele hacer cuando hay pereza mental o
deseos de éxito rápido. Sin embargo, la pregunta que surge es
¿qué efectos acarrea, aparte de llenar taquillas, un filme como
Avatar? Coincidiendo con Henry James cuando se refiere a
la literatura, la mala ciencia ficción atenta directamente
contra la buena. Allien, o Sé lo que hicieron el
verano pasado, por ejemplo, no constituyen peligro alguno
para esa capacidad revulsiva que tiene el terror. Pero esta
mezcolanza presuntuosa y deglutida hasta el hartazgo desactiva
cualquier dimensión crítica del género, fundada en aquellos
cuestionamientos sobre el espacio, el tiempo y la técnica que
comparte con la Filosofía . Los actores de carne y hueso, la
híper actualidad de las intenciones imperiales con sus
mercenarios de turno y hasta la perversa imagen del héroe con
capacidades diferentes, alambran el universo de lo pensable en
el único duelo posible de malos contra buenos, con desertores,
salvadores y redenciones. No hay posibilidad alguna de fisura
porque la forma es siempre la misma, camuflada ahora tras el
despliegue visual. Lo verdaderamente reaccionario de Avatar
es, paradójicamente, su nula capacidad estética, la
inexistencia de ese umbral al que nos convoca todo film (bueno)
de ciencia ficción cuando nos obliga a replantearnos sobre
nuestra existencia y sobre nuestras propias posibilidades de
autoconciencia
Más notas sobre Cine de Ciencia Ficción
Volver a
Cine
|
|