/

Comunicación, cultura y sociedad / Jornadas Filosofía del Arte


 

I JORNADAS FILOSOFÍA DEL ARTE / SANTA FE MAYO 2004
Retórica de la Pintura y Filosofía
Álvaro Costa

Este trabajo intenta presentar las categorías de análisis retórico-visual del Grupo Miu, de Lieja, y aplicarlas a distintas obras de arte visual; sobre todo, del plano, para después ensayar brevemente algunas repercusiones para eso que se llama "Filosofía". A los efectos de permitir una mejor intelección, se empezará con una mostración de obras en las que no se constatan estrategias retóricas, diferenciándolas, "a simple vista", de aquellas en las que sí. Se tratará, entonces, de dar explicaciones de la diferencia, apuntando a la definición de Retórica como saber sobre la "transformación reglada de los elementos de un enunciado, de tal manera que, en el grado percibido de un elemento manifestado en el enunciado, el receptor deba superponer dialécticamente un grado concebido." (Grupo Miu, (1.993): 231-2). Y ello tanto para una Retórica icónica como para una Retórica plástica (figurativa o abstracta, dicho en términos canónicos) como para la resultante Retórica icono- plástica, llegado el caso . Se entenderá que los elementos del enunciado son distintos, en una que en otra, aunque en el ícono son concomitantes.

Para la plástica, se las habrá con magnitudes cromáticas, formales y texturales. Para la icónica, con entidades, sub-entidades y supra- entidades. Para que sea factible la transformación desde un grado percibido a un grado concebido (de lo que se percibe a lo que se postula), se entenderá que un grado cero o norma ha sido violado, de ahí que la Retórica sea el saber de las alotopías o desviaciones. Los significantes en que se opera la relación retórica pueden ser conjuntos (en el mismo lugar de la obra) o disyuntos (en distintos lugares).

Pueden estar ambos presentes o uno ausente. Las operaciones retóricas (inconcientes o no) del artista ‘no son más’ que agregar o quitar significantes; de lo cual pueden surgir sustituir o permutar. Las normas que se violan son las del sistema, del enunciado o del contexto.

Maestros como Magritte o Arcimboldo se especializaron en estos procedimientos de producción de las llamadas figuras retóricas. El grupo Miu, de Lieja, denomina ‘ethos’ al efecto que toda figura provoca, sea que se la considere desde su estructura general, independientemente de cómo se ha concretado en la obra; o bien, desde los materiales que la actualizan; o bien, desde el contexto (Grupo Miu, (1.993): 256-7). Este efecto, en cada caso, es lo que podríamos llamar el ‘significado’ de la figura retórica. Por ej., a una silueta (figura por supresión de subordinación) le corresponde un efecto de "unicidad y aislamiento total"; al contrario de lo que sucede con la adjunción repetida de subordinación (las matrioschkas rusas), cuyo efecto es el de la percepción exagerada de "lo infinitamente pequeño" (Grupo Miu, (1.993): 281-2). Ensayando algunas repercusiones para la Filosofía, el primer efecto podría desencadenar una reflexión sobre la teoría solipsista; el segundo, sobre la paradoja de Aquiles y la tortuga. (Sería una interesante línea de investigación el indagar qué autoriza desde las figuras mismas el efectuar estos corrimientos semánticos, los que quizá no sean otra cosa que isotopías proyectadas (Grupo Miu, (1.993): 249)). Pero además, en la medida en que el abordaje retórico presupone necesariamente la consideración de la obra como lenguaje y como signo (signo pictórico, signos plástico e icónico...), la filosofía del signo debe ser capaz de exponer que hay distintas concepciones: la del signo como semejanza (que, como afirma Kristeva, postula un sujeto trascendental que sustituye las diferencias); la del signo como diferencia (que disuelve el sistema en una red de fracturas), la del signo como semiosis ilimitada (por la cual interpretar es decir "algo más" de lo que estaba dicho), etc.. " (Eco,U., 1.984 (1.995): 39).

/

ÁLVARO COSTA es Profesor de Filosofía en la Escuela Provincial de Artes Visuales "Juan Mantovani". Es escritor, poeta y ensayista. Es colaborador de Contratiempo y de otros sitios de arte y cultura.


2000-2004 Revista Contratiempo | Buenos Aires | Argentina
Directora Zenda Liendivit

/