/ Literatura

   

 

JUAN BAUTISTA ALBERDI
Literatura y Cultura

 

 

Arte y Sociedad en armónica intimidad
Nosotros pensamos, con la convicción más profunda, que el fondo del arte debe estar en una estrechísima intimidad armónica con el fin de la sociedad. Es cierto, pues, que el juicio que formamos de un arte debe depender absolutamente de la idea que nos hagamos del fin de la sociedad. Para nosotros, como para otros entendimientos que valen lo que no valemos nosotros, este fin es el progreso, el desarrollo, la emancipación continua de la sociedad y de la humanidad. Y como no podemos hacer abstracción del arte cuando consideramos la sociedad, de la cual es un aspecto inseparable, nos es imposible concebir estacionario, inmóvil el arte, cuando vemos que la sociedad se modifica y desarrolla continuamente.

(Escrito publicado por primera vez en el semanario "La Moda", Buenos Aires 13-1-1838, como continuación del artículo iniciado en el número anterior bajo el título Adivinanzas de Pero Grullo)

 

 

Idioma propio e Idioma Prestado
Escribir en español americano, y no en español godo castizo, es predicar en desiertos. Porque aquí las ideas, como los memoriales, han de guardar ciertas formas sancionadas, so pena de ser rechazadas en caso de contravención. Hay hombre que más bien no querría saber una verdad antes que verla escrita en mal castellano.

(Publicado por primera vez en el semanario "La Moda", 10-3-1938, bajo el título Predicar en desiertos)

 

 

Del Idioma y las Academias
Las academias están siempre llenas de pretensiones, y sin fundamento, porque no hay nada de más impotente que una academia. Todo en ella es fórmula, ceremonias, títulos, aparatos y nada de sustancia. Es donde más tiempo se pierde y más necedades se dicen. Parece que lejos de robustecerse mutuamente los espíritus, se apocan recíprocamente.
El Dante tomó de las calles de Florencia el idioma que hoy habla la Italia. El Dante hizo su deber: obró como hombre de genio; aceptó, como buen republicano, lo que el pueblo, omnipotente en todo, había sancionado.
En las calles de Buenos Aires circula un castellano modificado por el pueblo porteño que algunos escritores argentinos, no parecidos en esto al Dante, desdeñan por el castellano de Madrid.
… Una juventud independiente y ávida de progreso acaba de comprender que el castellano de Madrid no será jamás el castellano de Buenos Aires.
… En vano copiaremos a Cervantes y a Moratín; nuestras copias no conseguirán hacerse populares: el pueblo habla un lenguaje suyo, y no copiado.
…Nosotros preferimos el mal lenguaje del pueblo a las más bellas copias del mundo.
… Se llama clasicismo un sistema de creación imitativa, modelada sobre las creaciones acabadas y perfectas que se llaman clásicas. Se deja ver que un tal sistema niega y destruye el progreso continuo del genio poético, porque se subordina al imperio absoluto de la tradición.

(Publicado en "La Moda", 17 y 31-3-1938, bajo el título Álbum alfabético).

 

 

¿La literatura americana, es parasitaria de la europea?
La América es independiente de la Europa, como la planta parásita lo es del árbol en que vive. No son una misma planta pero la una vive de la otra. Suprimid la planta o el árbol principal, la parásita irá por tierra.
Hablo especialmente de literatura, de ciencia y de industria.
La literatura es una especie de industria fabril, en cuanto sus producciones son obra de arte de escribir, de comunicar, de pensar.
Un libro es una manufactura, no sólo como impresión y encuadernación, sino como producción de la inteligencia, como pensamiento, como redacción, como invención, como ciencia, como saber, como estilo.
Donde no se fabrican paños, rasos, terciopelos, bretonas, estopillas, cristales, porcelanas, espejos, estatuas, grabados, etc… ¿podrán fabricarse libros pensados, escritos, publicados, como los que aparecen en la Europa más culta?
Luego lo que se llama literatura americana tiene que ser y no es más que la literatura europea adaptada a la América por la traducción y la selección de lo que América es capaz de apreciar, gustar, entender.
Donde no hay libertad política y religiosa, sino para aplaudir lo que existe, no puede haber historia, ni ciencia, ni literatura.
Esto sucede en la América del Sur, donde la independencia política no ha hecho nacer la independencia del juicio y de la razón, que son obra de la madurez y de la educación intelectual de las naciones.
Un libre pensador en Sudamérica es hombre al agua.

(Publicado en Escritos Póstumos, Tomo VIII; escrito en 1872)

 

Del libro Escritos sobre estética y problemas de la literatura, Juan B. Alberdi. Buenos Aires, Ediciones La Rosa Blindada, 1964

Volver a Literatura


2000-2006 Revista Contratiempo | Buenos Aires | Argentina
Directora Zenda Liendivit
/