| |
............................................
"Sé
de alguien que obliga en
su aventura
a pagar los platos rotos
de la gira
es el rufián arrepentido
de los días
del único grito que
sabía.
Pintan mal las cosas para
él mi viejo
pintan mal
maldición! va a ser un
día hermoso
"
PATRICIO
REY Y LOS REDONDITOS DE
RICOTA
.............................................
|
|
BUENOS AIRES
AL ROJO VIVO / Nota de
Tapa N° 30 / Abril 2006
Maldición,
va a ser
un día hermoso
Viernes a la
noche, Callao y
Corrientes. Una nena,
cara sucia, pelo
revuelto, alrededor de
seis años, me pide el
tostado que estoy
comiendo. Se lo lleva
justo antes que el mozo
la empuje hacia la
puerta. Al rato, un nene
de la misma edad,
acompañado de otro más
pequeño, me deja un par
de almanaques con
corazones y promesas de
amor eterno. Esta vez el
desalojo es más rápido
y el nene olvida su
mercancía sobre la mesa.
Luego vienen otros, un
incansable ejército que
aprovecha el tiempo de
gracia que les concede el
local espacioso, la
lentitud de los mozos y
su velocidad
liliputiense. Ejércitos
de subocupados, mano de
obra muy barata que,
escamoteada a la
infancia, se precipita a
una adultez llena de
mañas y estrategias de
supervivencia. La
supervivencia que no
alcanzaron los habitantes
de ese infierno devenido
taller textil en el
barrio de Caballito,
cuando el universal
lenguaje de las llamas
los eternizó en su
esclavitud. Seis
fantasmas, como tantos
otros, en pleno corazón
geográfico de una ciudad
enceguecida,
peligrosamente festiva
entre turistas sonrientes
y alentadores índices de
desocupación en baja.
Números malditos que
incorporan en sus
cálculos a espectros que
alimentan la mortífera
maquinaria en la que se
ha transformado Buenos
Aires. O en la que se
están transformando las
grandes ciudades del
mundo la París
inmigrante y joven arde
con mucha frecuencia
últimamente. Números
que incorporan a la
pobreza cartonera,
replegada y organizada en
el tranquilizador
circuito nocturno; a los
sobrevivientes de la
basura que asistieron
impasibles a la jornada
del 24 de marzo, cuando
una multitud vociferante
ocupó de golpe sus
territorios de acción.
Arrinconados y
extranjeros eternos, tal
vez no llegaron a
enterarse que allá
arriba, en el escenario,
volvieron a quedar en
sombras. Excluidos de los
reclamos humanos, se
volvieron, otra vez,
fantasmas. Ellos y los
carbonizados y asfixiados
en cualquier reducto
imposible de Buenos
Aires; y los asesinados
en crímenes jamás
resueltos; y los
arrasados por ríos
furibundos, en cuyos
caudales se ahogan
desocupados, esclavos,
desnutridos y pueblos
precarios. Legiones sin
nombres, sin rostros, sin
historias posibles, como
los ejércitos
liliputienses que invaden
los bares, piden las
sobras de comida o dejan
sobre las mesas tiempos
vacíos, promesas jamás
cumplidas y corazones
rotos en una ciudad
invisible.
Zenda Liendivit
Abril 2006
A NOTAS DE
TAPA
A Inicio
2000-2006
Revista Contratiempo |
Buenos Aires | Argentina
Directora Zenda Liendivit
/
|
|