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NOTA DE TAPA N° 61
/ ABRIL 2009
Reflexiones en un año
electoral
Educación política y tiempo perdido
Pensar
que unas elecciones legislativas serán el centro de nuestras
vidas, no solamente es un disparate sino un gran error. El
hombre común está bastante menos interesado en el evento cívico
de junio de lo que creen, o esperan,
políticos y medios de comunicación. Se podría decir que no sólo
no está tan interesado sino hasta un poco harto. No por
animadversión a dicha expresión democrática sino por lo que
ella, o la importancia que de ella se quiere imponer, oculta. Si
un país queda en suspenso sólo por un recambio en el Parlamento
está dando cuenta tanto de una gran inmadurez política como de
cierta fragilidad en la vida institucional.
Sería mucho más positivo generar debates sobre los innumerables
problemas nacionales que, con urgencias como éstas, suelen
quedar en segundo plano. Por ejemplo, la desnutrición infantil,
el déficit habitacional, la falta de políticas sanitarias
-una de cuyas consecuencias es el dengue pero no
la única- las cuestiones de seguridad
derivadas de la falta de políticas educativas y laborales,
etc. Es responsabilidad de todos los que actúan
o intervienen en la vida pública de una sociedad iluminar estas
cuestiones y no fomentar un estado de exitismo apocalíptico
dependiente de un resultado electoral. Es una responsabilidad
que apunta a una determinada educación cívica que va más allá de
una elección o de un gobierno y cuya omisión nunca es inocente.
El desafío para este 2009 será, antes que ningún otro, no
perderlo.
Abril de 2009
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Abril 2009
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