
Man Ray
|
Nota de tapa
17 / Año III / Abril -
Mayo 2004 Estado y
Violencia
Muéstrame
por quién llorar
Es un tema
muy difícil éste de las
tragedias calificadas.
Ciento noventa personas
masacradas en Madrid, en
tres atentados
simultáneos, hicieron
llorar al mundo entero
(al occidental, por
supuesto). Cuarenta
iraquíes fulminados por
misiles norteamericanos
apenas es un dato
irrelevante en las
portadas de los diarios
de los útlimos días. Un
chico secuestrado y
asesinado convoca a
150000 personas en Plaza
de Mayo mientras miles de
padres viven duelos
eternos, sin petitorios,
manifestaciones
televisadas o cambios
legislativos. Tema
complicado como pocos
éste de ir decretando
intensidades, tasando
desgracias, iluminando
atrocidades
seleccionadas. Irritante
a veces, no por lo que
denuncia sino,
justamente, por lo que
calla. Al convertir este
tipo de crímenes en un
suceso extraordinario se
corre el riesgo del
olvido. Olvido de los
miles que lo precedieron
y, seguramente, de los
que vendrán. Pero
principalmente olvido del
hilo que los une, que los
constituye como eslabones
de una misma cadena cuyo
origen siempre queda a
oscuras, a pesar de las
luces mediáticas. Olvido
de una continuidad que se
actualiza ante cada nuevo
asesinato. Más que
descabezar cúpulas o
aumentar penas
carcelarias, habría que
reflexionar sobre ese
mecanismo que funciona a
base de cuerpos
destrozados por balas,
misiles y bombas pero
también por hambre,
exclusiones y
extrañamientos varios.
Mecanismo que escribe una
historia sobre estos
cuerpos que será al fin
de cuentas nuestra propia
historia.
Redacción
de Contratiempo
/
A Notas de
Tapa
A Inicio
2000-2004
Revista Contratiempo |
Buenos Aires | Argentina
Directora Zenda Liendivit
/
|
|